Disfruta Roma en clave familiar con nuestro Menú Familiar: una experiencia pensada para sentarse sin prisa, compartir al centro y que cada uno elija su favorito.
Empezamos con el picoteo que siempre funciona: patatas bravas, calamares fritos y buñuelos de bacalao, para abrir el apetito y la conversación. Después, llega el momento de decidir: pizzas (Panceta, Veneciana o Gambas al ajillo) o platos que apetecen a todos, como raviolones de rabo de toro, risotto negro, espaguetis (boloñesa o carbonara) o pechuga de pollo a la plancha.
Y para cerrar, un final dulce a elección con postres caseros: pudding de coco, tarta de queso o helado.
















