Años 70
La taberna del puerto
En el puerto de Ciutadella abre una taberna marinera que da de comer a la gente del mar antes de salir a faenar.
Juanita, madre del actual propietario, cocina tapas de pescado y marisco con producto local.
Aquella barra humilde arranca la identidad del grupo: cocina de mercado, trato cercano y respeto por el puerto.
Con el tiempo, el local se convierte en un clásico admirado de Menorca y referencia para generaciones de menorquines y visitantes.

Años 80
Relevo y profesionalización
En los 80 se produce el relevo generacional y cambio de local.
En 1984, Josep Caules asume la gestión tras una etapa en banca, impulsando el salto de taberna a restaurante de referencia.
Se consolida la propuesta marinera, se ordenan procesos y se refuerza el vínculo con la cofradía.
Este giro profesional sienta las bases del crecimiento posterior del grupo sin perder la esencia portuaria que lo hizo popular entre pescadores y familias locales.

1992
Se abre Pizzería Roma
El grupo expande su oferta con Pizzería Roma, en el casco histórico de Ciutadella y en un antiguo horno de pan.
Nace con una idea sencilla: pizzas al horno de leña y cocina informal, pero con el mismo criterio de producto del mar y proximidad.
Roma complementa a Cafè Balear con una propuesta más casual, pensada para locales y visitantes que buscan calidad sin formalismos, y ayuda a desestacionalizar la actividad del grupo en el centro de la ciudad.

1995
Rosa Santa Primera
La familia apuesta por tener barca propia y por el concepto "Del mar al plato".
Por lo que compra la embarcación pesquera Rosa Santa Primera, que sale a diario y abastece en exclusiva a los restaurantes del grupo, clave para controlar frescura y trazabilidad.
Pescan a grandes profundidades cuando toca (gambas, cigalas) y ajustamos la carta al temporal: filosofía honesta de producto que marca diferencia

2014
Llega Pins46
Se incorpora Pins46, en un edificio histórico de la Plaza de Es Pins de Ciutadella.
Aporta una tercera pata al grupo: cocina mediterránea contemporánea con sello local y estética más urbana, pensada para socializar en el centro.
El triángulo queda definido: clásico marinero (Cafè Balear), familiar de horno (Roma) y bistró moderno (Pins46).
Esta diversificación permite atender públicos y momentos distintos, manteniendo el hilo conductor del producto de proximidad.

Hoy
Tres generaciones y prestigio
El negocio supera el medio siglo con “tres generaciones” al frente, algo poco común en hostelería.
Más de cinco décadas después, Cafè Balear sigue reconocido como referente en Menorca y protagonista en los Premios Onda Cero Menorca 2024 de Gastronomía.
Este tipo de menciones ratifica el papel del grupo en la escena local y su capacidad para unir tradición marinera y gestión moderna, inspirando a nuevas generaciones de hosteleros de la isla a apostar por el producto y la autenticidad

